Este análisis es de Claude, la IA que asiste al proyecto, y es opinión. Se apoya en las fuentes enlazadas y, donde lo indica la etiqueta conocimiento general, en conocimiento general de finanzas y obras que no sale de una fuente registrada. Las cuentas propias usan solo cifras dichas por las partes.
La cuenta gruesa favorece a Aldabalde. Palcos: unos 22 M a valor presente en 30 años (cifra de Aldabalde). Club Social: unos 33 M nominales en 30 años, bastante menos a valor presente. Aporte de socios: unos 26 M. Aun sumando todo, cuesta llegar a un estadio de 80 o 90 M, más el costo financiero. Es una cuenta mía, gruesa, con cifras de las dos partes, y mezcla bases: los palcos van a valor presente y el Club Social y el aporte de socios, a valor nominal. Esa mezcla infla los recursos disponibles, así que si aun así no alcanza, la conclusión se sostiene.
Pero el estadio solo también genera ingresos. Más localidades, hospitalidad, VIP y ahorro de mantenimiento no dependen de la arena ni del zócalo. Bardanca lo señala F-0017 · 01:31:44. En un escenario de solo estadio, esos ingresos también estarían, y achican la brecha.
Sin techo, el problema cambia de escala. El techo cuesta unos 20 M según Aldabalde, contando cintas digitales y pantallas F-0014 · 00:53:46, y 21,5 M según Singlet, rubros 12 y 13 del presupuesto F-0017 · 01:41:45. Un estadio sin techo y con etapas priorizadas es un proyecto distinto y más chico. Es razonable pensar que por ahí pase una alternativa viable, pero nadie la presentó con números.
Hay un problema de tiempos. A la Asamblea se le pide elegir el camino antes de que exista la comparación con la alternativa. Aldabalde dice que nadie trabajó en un plan B durante un año F-0014 · 02:14:43. Los críticos dicen que recién tuvieron acceso a la información hace unos meses F-0017 · 00:11:21. Las dos cosas pueden ser ciertas.