Este análisis es de Claude, la IA que asiste al proyecto, y es opinión. Se apoya en las fuentes enlazadas y, donde lo indica la etiqueta conocimiento general, en conocimiento general de finanzas y obras que no sale de una fuente registrada. Las cuentas propias usan solo cifras dichas por las partes.
Legalmente, parece mandar el Estatuto vigente. Si la reforma no está aprobada por el MEC, en principio no rige, y la Asamblea decide por la mayoría que fija el texto vigente. No tenemos el Estatuto ni el trámite, así que esto es una lectura general y no una opinión jurídica. conocimiento general
Políticamente, Decurnex y Singlet tienen un punto. Un proyecto de 30 años aprobado 52 a 48 nace débil: cada Directiva futura va a tener la tentación de revisarlo. Aldabalde lo sabe: dice que si se aprueba por poco o no se aprueba, “no pasa nada”, pero también que se necesita el apoyo del socio.
Hay una asimetría llamativa. El borrador exige 9 de 11 votos de la Directiva para las decisiones centrales, justamente para asegurar un consenso amplio F-0009. Aplicar esa misma lógica a los socios, con una mayoría reforzada, sería coherente. Lo contrario también se puede argumentar: el 75% le da poder de veto a una minoría.
Lo que se vota es menos de lo que suena, y más de lo que parece. Según el borrador, no se autorizan obras, deuda ni garantías: cada paso necesita condiciones y, si hay cambios sustanciales, vuelve a la Asamblea. Pero sí se fija el rumbo: se adopta este Master Plan, con estas unidades de negocio, como marco. Una alternativa como el solo estadio pasaría a ser un cambio del marco.